lunes, 17 de agosto de 2009

La informática y los docentes....

El problema ...
Los procesos de cambio permanente que se registran en todos los órdenes de la actividad humana son muy pronunciados, aun en las áreas vinculadas con la tecnología, y dentro de éstas, en la informática y las comunicaciones. Las profundas transformaciones económicas, tecnológicas y sociales han impactado en nuestras vidas cotidianas y en el funcionamiento de nuestras instituciones.
Durante los últimos años, la emergencia y difusión generalizada de nuevas tecnologías digitales ha propiciado grandes cambios a nivel personal, grupal y social. En este contexto, el campo de la educación también ha sufrido diversas transformaciones: innovaciones en las formas de circulación y apropiación del conocimiento, modificaciones en los modos de intervención docente, desarrollos de nuevos espacios didácticos en línea, entre otros y que han comenzado a generar expectativas y demandas múltiples hacia el Estado, los sistemas de enseñanza y los docentes.
Es por ello que se requiere no sólo una reconstrucción global y profunda del sistema educativo, sino su adecuación constante a la realidad en continuo y vertiginoso cambio.
A partir de los años ´90, en el país - inserto en un mundo globalizado-, surge un proceso de reforma del Sistema Educativo -Ley Federal de educación Nº 24.195 y Ley de Educación Superior Nº 24.521- que cuenta con el marco ideológico de las políticas neoliberales y en el que se concibe al docente como el mediador privilegiado en la concreción de las políticas y el curriculum.[1] (Ministerio de Educación)
Son los docentes los que deben garantizar una buena enseñanza del conocimiento y proponerse la comprensión por parte de los alumnos, para que estos puedan utilizarlo en la sociedad global de la que forman parte.
El docente se convierte en un elemento constitutivo “clave” en la calidad de la enseñanza, pero no se tienen en cuenta las Nuevas Tecnologías de la Información y la Comunicación (NTICs) en este proceso.
Las nuevas tecnologías de la información y de las telecomunicaciones (NTIT) posibilitan la creación de un nuevo espacio social para las interrelaciones humanas que Echeverría, J. propone denominar tercer entorno (E3), para distinguirlo de los entornos naturales (E1) y urbanos (E2)[2] que servían de único ámbito de formación para nuestros alumnos. Surgen nuevas modalidades telemáticas. En esos nuevos escenarios se adquieren muchos conocimientos y por ello los jóvenes se dedican a navegar para aprender y curiosear, es decir, vagan libremente por los nuevos escenarios telemáticos; las escuelas están tardando en adaptarse a este nuevo espacio social.
La situación actual …
Como plantea el citado autor, nos encontramos insertos en un nuevo espacio social dado por las nuevas tecnologías de la información y de la comunicación, al cual deben adaptarse la sociedad toda, las escuelas y los docentes en particular.
Sabemos que el advenimiento de estas tecnologías instala un nuevo concepto; la globalización electrónica, proceso que tiene una importante base científica, siendo las nuevas tecnologías de la información y de la comunicación (NTIC´s) las que permiten organizar la superficie del planeta. Con ella acontece una transformación del espacio-tiempo, físico y social del cual se derivan los grandes cambios económicos y sociales que las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) están produciendo hoy en día, incluidos sus profundos impactos sobre las lenguas y las culturas. Estas novedosas tecnologías modifican profundamente la vida social y personal a nivel local, regional y global. Esto nos lleva a reflexionar sobre cómo nos adaptamos y construimos este nuevo escenario de la sociedad de la información y del conocimiento, un espacio electrónico multicultural y plurilinguístico denominado cibercultura. Las NTIC´s no son un fin en sí mismo, son un medio facilitador, para brindar soluciones concretas a las problemáticas del desarrollo humano, en la medida en que sepamos para qué utilizarlas, cómo y cuándo.
El desafío de la educación superior …
Las organizaciones educativas deben ser instituciones que se apoyen en el trabajo individual, colaborativo y cooperativo, en el respeto por la diversidad cultural, en potenciar las cualidades individuales y colectivas por medio de ambientes de aprendizajes en comunidades de forma presencial y en red con el apoyo de estas tecnologías.
Teniendo en cuenta que en nuestro contexto social la práctica docente juega una función determinante, el maestro de nuestro tiempo necesita estar preparado teórica y prácticamente para el trabajo con estas tecnologías, por ser una competencia básica y un reto social que le impone la época actual
Es necesario que nuestros futuros docentes se hagan cargo de esta oportuna exigencia que los tiempos imponen frente al uso de las nuevas tecnologías.
Ante esta situación se presentan diversos interrogantes...
ü ¿Qué sucede hoy con los docentes que egresan de los diferentes institutos de nuestro país y deben hacer frente a los desafíos que plantea la sociedad actual?
ü ¿Cómo se desempeñan estos docentes que pueden comenzar a desarrollar su profesión en escuelas dotadas de equipamiento informático y que no han tenido acceso a temáticas de esta índole en su formación inicial?
Ante esta realidad, los Institutos Superiores de Formación Docente deberían crear ámbitos de formación profesional y de reflexión académica que promuevan la generación y producción de conocimiento acerca de las nuevas formas de enseñanza y de aprendizaje apoyadas por el uso de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC); y promover, además, el análisis y la puesta en práctica de nuevas formas de producción y uso del conocimiento.
[1] http://www.me.gov.ar/consejo/cf_leysuperior.html.
[2] Echeverría, Javier. Derecho a la educación y sociedad globalizada. Instituto de Filosofía, CSIC. Conferencia en la Universitat Autònoma de Barcelona, Conversaciones Pedagógicas, 28 de febrero del 2000.